Cómo ayuda el arte a gestionar emociones: qué ocurre cuando creas
Nos ayuda porque el proceso de crear y la obra creada, se desarrolla por la relación que hay entre la realidad interna y externa. Es decir, hay un proceso de transformación, que nos ayuda a colocar lo que sentimos en nuestro interior, en otro lugar, fuera de nosotros, donde podemos observarlo, simbolizarlo, elaborarlo…

Tanto los psicoanalistas, filósofos y artistas, lo expresan de diferentes formas, pero todos ellos parecen tener una opinión en común:
Paul Klee: “El arte no reproduce aquello que es visible, sino que hace visible aquello que no siempre lo es”.
Aristóteles: “El objetivo del arte no es representar la apariencia externa de las cosas, sino su significado interior”.
Van Gogh: “El arte es el medio a través del cual el alma se expresa”
Winnicot: “Lo que hace que el individuo sienta que la vida vale la pena de vivirse es, más que ninguna otra cosa, la percepción creadora.”
“Lo que tan poderosamente nos impresiona no puede ser, a mi juicio, más que la intención del artista en tanto él mismo ha logrado expresarla en la obra y hacérnosla aprehensible (…) la de ser suscitada también nuevamente en nosotros aquella situación afectiva, aquella constelación psíquica que engendró en el artista la energía impulsora de la creación” (Freud, 1914)
“Entonces, el artista repara sus objetos internos y al mundo externo adentrándose en un mundo de fantasía que es capaz de comunicar y compartir. El espectador de la obra la encuentra placentera gracias a su identificación con ésta como un todo que representa el mundo interno del artista” (Segal, 1981).
Por qué dibujar, escribir o hacer música reduce tensión y ordena ideas
Teniendo en cuenta que actualmente vivimos en un tiempo en el que logramos las respuestas o incluso el placer casi inmediatamente, el dibujar, escribir, hacer música… nos obliga a detenernos y a implicarnos en una tarea que requiere concentración, dedicación y tiempo, por lo que no logramos la respuesta ni la gratificación instantáneamente. Sino que es un camino con frustraciones, errores, logros… y en consecuencia la gratificación que obtenemos al final es más duradera e intensa que cualquier otra. Al colocar la atención en el presente, perdemos cierta noción del tiempo o incluso tenemos la sensación de que se detiene, y no estamos centrados en nuestros pensamientos, emociones…

La creación artística ayuda a comprender/nos. Está presente en nuestra historia, desde las épocas en las que nuestros antepasados pintaban en las cuevas.
Podemos entender la creación artística como jugar, y esto no solo es para los niños, es una necesidad que todos tenemos a lo largo de todas las etapas de nuestra vida. Lo que sucede es que a medida que crecemos el juego se transforma en otras formas, como por ejemplo el arte. Las investigaciones científicas han descubierto que estimula el crecimiento cognitivo y emocional; reduce ansiedad y niveles de dolor crónico, mejora autoestima y autoaceptación…
Frida Kahlo, 1930-1953
Sufrió un fuerte accidente a los 18 años, que le llevo a llevar diferentes corsés de yeso, cuero y acero, a lo largo de su vida, e incluso estar encamada meses. En lugar de ocultarlos, ella los transformó, los pintó y decoró, de forma que los convirtió en una forma de expresión artística, en algo propio, como forma de sobrellevar su dolor y situación.
Yayoi Kusama empezó a pintar como medio para expresar sus alucinaciones a través de puntos y patrones repetitivos, creando pinturas, esculturas, instalaciones…
“Sala de espejos del infinito”, en esta instalación trata de transformar sus alucinaciones en “visiones místicas, como si se tratara de una inmersión en el polvo cósmico del universo infinito”.
Vincent Van Gogh, pintó “La noche estrellada”, en su ingreso en el hospital psiquiátrico de Saint-Rémy en junio de 1889. Fue muy productivo en sus ingresos, llegado a pintar también a otros pacientes.

Su estilo y sus obras cambiaban dependiendo del estado psicológico en el que se encontrará.
“El grito” de Edvard Munch.
Inspiró su obra en su propia vida, marcada por la pérdida de su madre, un padre severo y problemas de salud mental. En su diario, en 1892, describe así, el momento en el que pensó en esta obra:
“Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.”
Cómo expresar emociones difíciles con arte cuando no sabes ponerlas en palabras
No es necesario tener conocimientos de arte y/o cualidades artísticas. Consiste en ocasiones en dejarse llevar por lo que los materiales que tenemos delante nos invitan a crear, y dejar hacer a nuestras manos, sin tener un objetivo final. La finalidad no es que lo que creemos sea estético, sino el proceso en sí.
En ocasiones el proceso de crear puede ser difícil, por lo que podemos recurrir a buscar imágenes en otros lugares, como obras de arte, museos, cuentos, libros…
“Mapa emocional” con colores: paso a paso para hacerlo
Por ejemplo, podríamos dibujar un círculo, dividido en alrededor de 10 o 12 casillas. Utilizando acuarelas, acrílicos, temperas… se utilizan solamente los colores primarios (amarillo, azul y magenta), colocando los colores alejados unos de otros, de modo que quedan casillas entre ellos. Se trata de que tratemos de identificar qué emoción nos provoca cada uno de esos colores, para después en estas casillas libres, mezclarlos. De modo que, los colores primarios crean variaciones, un abanico; es decir una gama cromática al completo a través de la mezcla de tres colores. En función de la cantidad de pintura que utilicemos, los colores adoptan diferentes tonos e intensidades, al igual que puede suceder con las emociones y en la vida. Se trata de identificar cómo nos sentimos, o con qué color nos identificamos. Es decir, una metáfora en la que podemos ver un abanico/gradiente de emociones, y también en la que podemos ver la representación de lo que podemos hacer con nuestros recursos internos.

Cuándo el arte no es suficiente y conviene pedir ayuda profesional
El arte no sustituye a la intervención profesional, aunque es una herramienta potente para la gestión y expresión emocional. Como en cualquier caso, en el que se percibe que el malestar que sentimos nos invade y nos genera dificultades, que afectan a diferentes áreas de nuestra vida. Aun así el momento de pedir ayuda profesional siempre es una decisión personal en el que cada persona decide su momento idóneo.
Onura Psicología: cómo integrar recursos creativos en terapia emocional
La integración de los recursos creativos, puede adaptarse a cada persona y a sus necesidades. Encontrar aquella forma en la que cada persona se sienta cómoda. Todos tenemos la capacidad de crear, no es necesario tener cualidades artísticas. No obstante, cuando la capacidad de crear no está disponible o se es reticente, se podrían utilizar otros medios artísticos, como cuentos, historias, cuadros, esculturas, metáforas, música… que ya están creadas, o collage que cree cada uno a través de diferentes imágenes. Es decir, buscar aquella obra con la que nos identifiquemos, en lugar de crearlas uno mismo.